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29 nov 2007

Renovando

Hoy me tocó ir a renovar mi visa de estudiante como les había comentado en un post anterior. La cosa fue exageradamente más sencilla que en Venezuela, pero es que recontra más fácil. Tenía mi cita para las 11:30 pero decidí llegar una hora antes porque uno ya viene con la costumbre de que te van a venir a fregar. Llego a la puerta y le explico al oficial que tengo cita para tal hora y me responde que regrese al menos media hora antes de la cita pero no una hora. "Pero es que acá afuera hace frío tío, déjame pasar de una vez vale" y me responde "Ya lo siento, pero hay personas con cita antes que tú".

Ni modo, me fui a tomar un café en el bar de al lado y repasar que tuviera todos los papeles, leer el gratuito y dejar pasar el tiempo. Al momento de regresar, le dije "Hola, soy yo otra vez" recordando el comercial de Johnson & Johnson, pero claro... el pana ni idea de lo que estoy hablando, me mira con cara de perro y se hace a un lado para dejarme pasar.

Una vez dentro hay un tipo que te vuelve a revisar que tengas cita y te da un número, lo cual considero un desperdicio de papel porque el mío decía: 321, hay 0 personas delante de Ud. Inmediatamente levanto la cabeza para ver la pantalla electrónica y ya mi número titilaba a la taquilla que me tenía que dirigir. En ella estaba la única empleada pública maja que he conocido en el mundo mundial.
  • Hola, buenos días, vengo a renovar mi visa de estudiante.
  • Que bueno! da gusto ver que la gente sigue estudiando. (ya ahí puse cara de qué coño pasa acá).
  • Ahh sí, es que ahora hay que prepararse mucho para poder ayudar a que mi país se desarrolle mejor (esta gallada es una punta para que vean que no pienso quedarme). Tome los papeles.
  • A ver... formulario bien, seguro, bien, certificados bien, pasaporte, cuenta, etc. bien. Dame tu mano.
  • ¿Qué? ¿Me vas a leer la mano? (en esta me arriesgué, pero como estaba pana le lancé el chistecito).
  • Jajaja Uds. los venezolanos si inventan, es para las huellas, pero tranquilo que no es para la ficha policial.
  • Ahh bueno, si es así, sí.
  • Perfecto, toma el comprobante y en un mes te llega a tu domicilio la renovación si está todo correcto, sino te llegará una carta para que desalojes el país lo antes posible.
  • ¡¿Qué?!
  • Que es broma. Hala, venga, haztaluego.
  • Gracias, hasta luego.

Como pueden ver en esto no pasaron más de 10 minutos. A las 11:45 ya estaba en la calle otra vez. Ojala algún día los servicios públicos de Venezuela estén así de organizados, rápidos, eficientes y, sobre todo, amables. Aunque esto último creo que ella es la excepción a la regla.

14 oct 2007

Buenas, ¿Esta es la cola para renovar la visa?


La semana pasada fui a renovar la visa que tengo para permanecer legalmente en España y me llamó la atención una cosa. No es nada sobre la burocracia, las largas colas, etc... Creo que nada peor que cuando me tocó hacer una cola de 24 horas en las Ave. Andrés Bello para el pasaporte (pasar la noche en esa parte de Caracas no es muy bonito que digamos), sino para ver la situación de otros extranjeros en este país.

La cosa es que llegué a las 6:00 a.m. pensando que era suficiente ya que abren de lunes a viernes a las 9:00 a.m. Pues, ya había una cola que cruzaba la calle. Me pongo al final de la misma y pregunto:

- Buenas, ¿Esta es la cola para renovar la visa?
- Sí, esta es. Mira, tú eres venezolano ¿verdad?
(A partir de acá empieza una rutina de preguntas y respuestas cuando te encuentras con algún compatriota)
- Sí sí, de Caracas ¿y ustedes también verdad?
- Sí vale, te reconocimos por el acento, yo vivía en La Unión y ella en La Urbina.
- Que fino yo vivía en La Urbina también! por el supermercado.
- Ahh yo por la Iglesia, fíjate el mundo es un pañuelo, ¿Cuánto tiempo llevas acá?
- Yo llevo un año ya, de hecho vengo a renovar la visa por uno mas, y Uds.?
- Bueno, llevamos ya cuatro, ahora estamos haciendo un doctorado en la Complutense.
- Coño que bien, yo acabo de terminar mi master en la UNav y ahora me encuentro en Madrid porque me renovaron el contrato donde hice las práctica.
- Que fino men, y que tal? te gusta?
- Bueno sí, es lo que hay... no es lo que más me llama la atención pero está bien mientras consigo algo que encaje más en lo que me gusta.
- ahh si? y que estudiaste?
- Bueno soy comunicador social y acá hice el MGEC. Estoy en una redactora de contenidos de salud, han visto el periódico BIEN? pues yo trabajo ahí, pero ando buscando algo en Relaciones Públicas tipo Burson-Marsteller. Y uds., en que trabajan?

Acá es cuando empieza lo que quiero destacar...

- Bueno mira, yo soy comunicadora también, de audiovisual, pero acá no consigo nada de nada y estoy ganándome algo dando clases de baile a los viejecitos y a cualquier persona que quiera aprender.
- Pero te gusta, no? -pregunté porque ya me daba corte ver que yo tenía un trabajo de mi profesión pero no 'exactamente' el que quiero-
- Si vale -responde ella con una cara que lo negaba- se siente bien el poder transmitir lo que uno sabe a los demás.
- Ahh ok, que fino vale, mientras dale, sigue buscando que seguro algo sale, y tú?
- Bueno yo soy ingeniero y...
- ahh bueno, los ingenieros lo tienen más fácil acá.
- Sí, un poco, pero yo doy clases de baile con ella. Nos alcanza de vaina pero ahí vamos...

Seguimos hablando de miles de cosas, de España, de qué parte de Caracas somos, de la cantidad de gente que está saliendo, que hay que acabar con esto, hasta cuándo vamos aguantar esta situación en Venezuela, etc. Pero no me podía quitar de la cabeza que yo realmente estoy bien ubicado. De hecho me sentía mal al ver que hay gente que viene a pasarla mal acá, para no pasarla mal allá.

No sé si es porque soy un inconformista o qué, pero yo renegaba porque no conseguía entrar en una agencia PR o en el Departamento de Comunicaciones de alguna empresa importante. Claro, por un lado me he preparado mucho: tengo mi licenciatura, una especialización y ahora el master. Además he hecho bien mi trabajo donde he estado y, por ende, siento que me merezco algo mucho mejor de lo que tengo ahora.


Pero por otro, tengo que reconocer que estoy en un país ajeno al que no pertenezco y, aunque los españoles que conozco son muy majos y me ayudan en todo, debo darme cuenta que primero son ellos y luego yo, es decir, primero le dan el trabajo a un recién graduado español antes que a mi. Sin embargo, esta empresa [Contenidos] ha hecho bastante por mí porque, no sólo renovó mi contrato por tres meses más, sino que ahora lo hace nuevamente para que pueda seguir acá, con un trabajo de comunicador, para que así pueda renovar mi visa.

¿Por qué no me contratan fijo? pues, porque tendrían que explicar ante el gobierno que no existe ningún otro español que pueda hacer mi trabajo, lo cual no es cierto por ahora. Sin embargo me ayudan en todo lo que pueden, y estoy muy agradecido con ellos. Pero tampoco es un cuento de hadas, muchas veces he tenido que bajar la cabeza y hacer lo que ellos quieren que haga. Aunque esto sucede en cualquier trabajo, realmente acá no estoy motivado...

La cosa es que a veces dudo en quedarme acá porque, así vuelva, siempre es positivo tener experiencia profesional fuera del país, y mientras más larga, mejor. Pero, ¿Tengo que dejar de buscar en lo que me gusta? ¿Tengo que conformarme con un trabajo que no me llena? ¿Por qué pasar trabajo acá cuando puedo pasarlo allá? ¿Por qué acá sí tenemos dos y hasta tres trabajos y en Venezuela tenemos uno, es decir, por qué acá sí nos fajamos?

Siempre me digo que mi momento es acá, que las cosas se han dado para que me quede, casi que sin buscarlo. Vamos, obtuve una beca -antes ni me planteaba venir porque era económicamente imposible- y ahora tengo un trabajo donde ellos me renuevan mi contrato sin que yo me haya fajado en extremo... Las cosas se han dado así, por lo que me quedo un año más pero siempre buscando algo mejor. Acepto que soy un inconforme, y creo que eso no es malo. Me merezco algo mejor y voy a por ello!


P.D.: La cola que hice fue en vano, daban número y no alcancé. Al final me dieron cita para finales de noviembre... esperemos que no sea un rollo.